Menos distancia, más claridad
Cuando una combinación se vuelve insegura, los pasos suelen crecer. Prueba lo contrario: reduce el tamaño del básico y da tiempo a cada cambio de peso. Observa si llegas a la nueva pierna de apoyo antes de dar el siguiente paso. No necesitas bajar mucho ni añadir tensión.
Un ejercicio de tres minutos
Un minuto: baila un básico pequeño sin música y haz una pausa tras cada cambio de peso. Un minuto: añade una canción lenta manteniendo el tamaño del paso. Un minuto: continúa mirando al frente. Si pierdes estabilidad, reduce el ritmo o descansa.
Llévalo al social
Empieza el siguiente baile con algo que conoces. Observa si tu pareja encuentra el ritmo compartido. Después añade una variación sencilla. Al terminar, pregúntate: ¿el baile se sintió más fácil aunque hice menos?
